Todos me hablan de lo madura que soy, de que se escuchar, que se dar consejos, la cabeza sobre los hombros y dos dedos de frente... "Muy educada para tu generación"
Y yo, ciertamente, me siento muy niña, SOY muy niña, y no me interesa madurar, me basta con ser como soy, disfrutando de las cosas mas tontas e infantiles y sabiendo cuando tengo que callarme y cuando tengo que hablar.



